Me van a permitir una pirueta, ya que vamos ha hablar de No-Arte.
En efecto, la exposición de la obra de Elena Asins, (Madrid. 1940), en el Centro de Arte Reina Sofía; una exposición, fundamentalmente, de obra gráfica y de algunas piezas realizadas en hierro fundido, y que todas ellas, en palabras de la creadora “son retazos de los signos que fui trazando a través de mi vida, durante toda ella”. Más adelante nos aclara que “el discurso que se emite en estas obras, su lectura, debe ser entendida como una cierta apertura a la ciencia de los números”, enfatizando que este discurso la diferencia “de lo que en un hablar llano se entiende por ARTE” y afirma rotundamente que “nunca he tenido la intención de ser una artista al uso. Ni pintora, ni escultora, ni escritora, ni ninguno de los atributos convencionales con que tratan de adornar mi trabajo”.
Todo ello aparecia en un alegato firmado por Elena Asins, que los organizadores colgaron de un muro al final de la exposición. Su lectura nos tranquilizó, debo confesarlo, porque una vez más, en el transcurso de la visita, nos habíamos preguntado: ¿Es esto arte?
