Expone
de nuevo Aparicio, (Francisco-Paco- Aparicio, Yepes, -Toledo-, 1936), escultor figurativo
entroncado con la castiza raíz del naturalismo modernista, pero acendrado por
las experiencia con que el artista postmoderno enriquece su acervo.
La
veta de su escultura arranca del francés Rodin, que en España continúa con la
rotundidad de un Benlliure, se sintetiza con los mediterráneos Hugué y
Casanovas y pasando por el andaluz Mateo Inurria, llega hasta nuestro artista
en el que encontramos, dentro de un perfeccionismo formal, un naturalismo
idealizado, solemne pero sobrio, siempre sensitivo y sereno.