jueves, 26 de abril de 2012

042.04* MARC CHAGALL. ANTOLÓGICA. MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA Y FUNDACIÓN CAJA MADRID. Madrid





No nos resistimos a traer aquí la reseña de esta exposición, por lo excepcional de la oportunidad y por lo extraordinario del pintor, una de las figuras señeras e insólitas de la pintura del siglo XX, sin cuya contribución no podría ser comprendida, ni la pintura de la pasada centuria, ni mucho menos la de la actual.

jueves, 19 de abril de 2012

041.04* MARC JESÚS. “HAPPY HOUR”. GALERÍA KREISLER. Hermosilla, 8. Madrid.






Es una pintura que sorprende, tanto por el color dominante y obsesivo de su paleta, (el azul en sus diversas gamas), como por su estructuración formal, que nos remite al cartel y a la ilustración gráfica, en cuyos campos  maestros de la pintura alcanzaron altas cotas de perfección artística y belleza: Recordemos sin más, como singulares ejemplos, a Tolouse Lautrec y sus carteles mostrando a la Goulue del Moulin Rouge y a nuestro, más reciente y nunca suficientemente valorado, Rafael de Penagos, que también usó con cierta preferencia el color azul en sus composiciones.

040.04** IX MUESTRA DE ARTE NAÏF EUROPEO. GALERÍA DE ARTE ÉBOLI. Plaza de Ramales, s/n. Madrid.





Desde que,  a principios del siglo XIX, el cuáquero de Pensilvania, Edward Hicks vendiera sus lienzos basados en pasajes bíblicos, pasando por el aduanero francés Henri Rousseau, a finales del mismo siglo, y por el marinero pescador inglés Alfred Wallis, ya en los albores del siglo XX, - padres ellos, sin duda, de este estilo pictórico-, la pintura naif ha ido definiendo más y más su individualidad diferencial y sus características, atrayendo el interés de muchísimos artistas, tanto por sus posibilidades expresivas, como por la naturalidad e inmediatez, con que cualquier interesado puede iniciarse en esta actividad, sin más condicionantes que su rectitud de ánimo, su sinceridad, su entrega y, por supuesto, su talento.

Si hoy el naif ocupa, por méritos propios, un lugar en las Artes,  Amalia Fernández de Córdoba, directora de la galería Éboli, es uno de sus paladines, lo cual es de muy agradecer.

039.04** CATALINA OBRADOR. PLUMA Y TINTA. GALERÍA RPH. Orellana, 18. Madrid.






Catalina Obrador, (Santanyi, Mallorca, 1977), es figura prototípica del actual artista postmoderno, cuyo venero de creación encuentra en el eclecticismo su fundamental veta de ideas, constituyendo sus obras compendios de una hibridación de tesis y expresiones desarrolladas  en las primeras y segundas vanguardias del pasado siglo.

Carecen habitualmente, sin embargo, del sustrato doctrinal o filosófico del que partían aquellos artistas, cuyos postulados y axiomas quedaban reflejados en sus creaciones, inconformistas y alejadas del canon vigente.

Es normal, por el contrario, que una parte de los actuales artistas postmodernos, hagan arte por el arte, de manera genuina; otros incluyen en sus obras textos literarios, integrados en sus composiciones, con los que pretenden explicar, lo que la mímesis explicitada en la pintura, no alcanza por su propia virtud.

jueves, 15 de marzo de 2012

038.03* JAVIER RIAÑO. GALERÍA ANSORENA. Alcalá, 52. Madrid




La pintura que, Javier Riaño (Bilbao, 1959), presenta en esta veterana y prestigiosa galería, es en si misma un claro muestrario de paradojas que estimulan a su contemplación:

Es una pintura sencilla en su textura y concepción formal, pero compleja en sus juegos de luces y sombras, que dan solemnidad a los cuadros, que son, por otra parte, la exaltación de la figuración realista, pero sin que en sus paisajes urbanos y escenas interiores haya el mínimo vestigio de lo castizo y lo kirch, sí, por el contrario, una visión progresista de la pintura sobre lienzo.

037.03* ELENA JIMÉNEZ. LA SOMBRA DESOBEDIENTE. ARTEINVERSIÓN. Isabel II, 24. Boadilla del Monte. Madrid.



Practica esta artista lo que ella denomina en inglés como “patchwork”, es decir la composición hecha con retales y parches, que en el ámbito textil se concreta en el universalmente conocido “quilt”, pero que en  Elena Jiménez, (Alicante, 1965), supone la agregación y la superposición de fotos, de carteles, de hojas de periódicos y de revistas, algunas de ellas intervenidas por las manos y los pinceles de la creadora, puesto todo ello sobre un paramento vertical a modo de lo que más tradicionalmente conocemos como técnica de collage.

036.03** ANA SÁNCHEZ. EN RELIEVE. GALERÍA ESTARTÉ, Monte Esquinza, 8. Madrid




Desde que  Millares y Tapies redujeron la imagen pintada a la simple visión de la textura, como único elemento expresivo y los componentes de Nuevo Realismo,- que proclamó Pierre Restany-, introdujeron lo que nosotros denominamos el” objetualismo”, como manifestación del arte plástico, cualquier material, por extensión, puede ser objeto de tratamiento, para llegar a convertirse en lo que comúnmente se define como obra de arte, plasmación mimética de una realidad. Así, el proto-precedente de la obra de Ana Sánchez, (Salamanca, 1964), bien puede situarse en las “acumulaciones” y en los “encapsulamientos” de Arman, que basó su obra en el concepto antitético al de “le vide”,  - el vacío-, de Yves Klein, creando sustentado en la idea de “le plein”, - lo lleno-, acumulando y comprimiendo objetos en recipientes de distintas naturaleza.